Sus conocimientos milenarios hacen que la cultura china sea misteriosa y apasionante. Desde tiempos remotos, en Asia, se utiliza la Tabla China del embarazo para conocer el sexo del bebé, una de las grandes dudas de los padres, con un alto grado de acierto.
La ciencia médica ha evolucionado con el paso del tiempo y, en la actualidad, es capaz de determinar el sexo del futuro bebé, aunque para ello hay que esperar algunas semanas desde la gestación (20 semanas para un resultado fiable).
Sin embargo, la Tabla China del embarazo predice el sexo del bebé desde el momento en que se produce la concepción, con un grado de acierto del 90% aproximadamente.
Este hecho permite a las parejas poder elegir el sexo que tendrá su bebé, lo que en China fue algo muy importante durante bastantes años, por su política de hijo único y la necesidad de las familias de tener un hijo varón que ayudase laboralmente.
Pico de Hierro