Conociendo con el mundo circundante, el niño se encuentra obligatoriamente con que todo que lo rodea, tiene la temperatura diferente. Tal propiedad de los objetos no es posible ver u oír, y se puede solamente sentir, habiendo tocado el objeto. Con el tiempo el niño recuerda que algunos objetos caliente, y algunos frío, y ya no tiene que tocarlos para conocer que ellos.
En el juego "Frío caliente" el niño puede mejorar las prácticas de la definición de la temperatura sin tacto a los objetos. En cada nivel es necesario escoger de dos imágenes de los objetos lo que habitualmente caliente o lo que es más frío. Después 15 niveles, en forma de la felicitación para el niño volarán las bolitas aéreas, que se puede zampar por el dedito.
La práctica de la definición de la temperatura, sin tocar el objeto, es muy necesario en la vida ordinaria. Estos conocimientos ayudarán al niño no quemarse por la plancha caliente o no congelar los deditos por el cubito de hielo frío. También, el juego "Frío caliente" ejercita bien la memoria y el pensamiento lógico del chiquitín.